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6. Olvídate de ti mismo, y piensa
sólo en tu Jesús.
Me atrae el olvido de si mismo de Jesús
Reflexión
1. Analizo en qué me falta la virtud del renunciamiento.
2. ¿Cómo ilumina la experiencia que Jesús hizo de la disponibilidad total para mi vida diaria?
3. ¿Cómo vivo mi relación con el servicio a los demás, con mi tiempo, mi descanso, mis relaciones, mis cosas?
4. ¿Qué trabajos hago a favor de los demás, que ayudas tengo en estos momentos? Hacer una lista.
5. ¿Qué me propongo para crecer en la disponibilidad?
6. ¿En quién está mi pensamiento generalmente?
Contemplación:
Jesús en su vida pública.
Virtud de la renuncia de sí mismo de Jesús.
Practicar
Hacer obras concretas en las que hagamos sentir bien a los otros
Alabar la virtudes d ellos demás y silenciar sus defectos.
Ofrecernos de hacer un trabajo específico para ayudar a alguien , sin que nos lo pidan.
Cada noche revisar como se vivió todo el día y si se cumplió con lo propuesto
Apostolado:
Nuestra práctica del mes trataremos de llevarla al apostolado con la idea de que estaremos siempre un paso delante de lo que se espera de nosotros.
Nunca decir “esto no me toca”.
Afrontar la situación cuando algo sala mal y nos echan la culpa. No justificarnos.
Oración:
“Jesús pasó haciendo el bien durante su vida terrena”
“Dios me amó y se entregó por mí”.
Salmo 123 (122)
+ Ofrecimiento del Verbo Encarnado cada hora.
Fuentes bíblicas de este punto:
Olvido de sí mismo
- Al ponerse el sol llevaron ante Jesús enfermos de todo tipo; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba (Lc 4, 40).
- Al hacerse de día, salió hacia un lugar solitario. La gente lo buscaba; y cuando lo encontraron, trataban de retenerlo para que no se alejara de ellos. Él les dijo: también en las demás ciudades debo anunciar la buena noticia de Dios, porque para esto he sido enviado (Lc 4, 42-43).
- Dijo Jesús a sus discípulos: Me da lástima esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen nada que comer. Si los envío a sus casas en ayunas, desfallecerán por el camino, pues algunos han venido de lejos (Mc 8, 2-3).
-El que se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre, a mí me acoge (Mt 18, 4-5).
- Al volver los apóstoles donde estaba Jesús, le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Entonces él les dijo: «Vamos aparte a un lugar tranquilo para descansar un poco» Porque eran tantos los que iban y venían que no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron solos en una barca a un lugar despoblado. Pero muchos, al verlos partir, adivinaron hacia donde iban. Y salieron por tierra de todos los pueblos, con tanta prisa que llegaron antes que ellos. Al bajar Jesús de la barca, vio todo ese pueblo y sintió compasión de ellos, pues eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles largamente (Mc 6, 30-34).
- Cuando se aproximaron a Jerusalén, al llegar a Betfagé, junto al monte de los Olivos, entonces envió a dos discípulos diciéndoles: «vayan al pueblo que está enfrente de ustedes, y enseguida encontrarán una asna atada y un pollino con ella; desátenlos y tráiganmelos. Y si alguien les dice algo, dirán: El Señor los necesita, pero en seguida los devolverá» Esto sucedió para que se cumpliera el oráculo del profeta: Digan a la hija de Sión: He aquí que tu Rey viene a ti, manso y montado en una asna y un pollino, hijo de animal de yugo (Mt 21, 1-5).re los judíos o entre los griegos (1 Cor 1, 22-24).
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